Con un emotivo acto de bienvenida, nuestra comunidad educativa compartió una jornada de fraternidad, fe y gratitud junto a las Hermanas de la Providencia, fortaleciendo los lazos que nos unen a la Congregación y renovando nuestro compromiso con el legado de Madre Bernarda Morin.
El pasado 19 de mayo vivimos una significativa jornada en el Centro Educacional Santa Clara, al recibir con profunda alegría la visita de integrantes del Equipo de Liderazgo Congregacional de las Hermanas de la Providencia, quienes compartieron con estudiantes, docentes, asistentes de la educación y religiosas de nuestra comunidad.
La delegación fue encabezada por la Hna. Alba Letelier, líder congregacional y primera hermana chilena en asumir este importante servicio para la Congregación. Junto a ella nos acompañaron la Hna. Josefina (Josie) Lerios, consejera congregacional; la Hna. Anne Hemstock, consejera-secretaria congregacional; la Hna. Suzette Bautista, consejera congregacional; y la Hna. María Antonieta Trimpay, consejera congregacional. También estuvieron presentes la Madre Guadalupe Rodríguez y la Madre Orietta Coopman, quienes compartieron con cercanía y espíritu fraterno durante toda la visita.
Como comunidad educativa inspirada en el legado de la Sierva de Dios Madre Bernarda Morin y en el carisma providente, preparamos una ceremonia de acogida y agradecimiento para reconocer la invaluable misión que las Hermanas de la Providencia han desarrollado a lo largo de la historia, promoviendo la educación integral, la evangelización y el servicio a quienes más lo necesitan.
La actividad fue conducida por las profesoras Gabriela Tapia y Edda Rosales, desarrollándose en español e inglés como expresión de comunión entre distintas culturas y realidades que forman parte de la Congregación. Asimismo, las estudiantes de Cuarto Medio Martina Salcedo (Presidenta del Centro de Estudiantes) y Muriel Andrade participaron activamente entregando mensajes de bienvenida en ambos idiomas, demostrando liderazgo, compromiso y profundo sentido de pertenencia a nuestra identidad providente.
Uno de los momentos más emotivos fue la presentación de nuestra banda escolar, integrada por estudiantes de distintos niveles, quienes interpretaron diversas piezas musicales con dedicación y entusiasmo. Su participación reflejó el talento, la disciplina y el compromiso que caracterizan a nuestras alumnas.
Posteriormente, las hermanas dirigieron unas palabras a la comunidad, compartiendo un mensaje de esperanza, unidad y confianza en la Providencia de Dios. Sus reflexiones nos animaron a seguir cultivando valores como la solidaridad, la sencillez, la acogida y el amor al prójimo, pilares fundamentales de la espiritualidad heredada de Madre Bernarda Morin.
La jornada concluyó con un encuentro fraterno que permitió compartir experiencias y fortalecer los vínculos entre nuestra comunidad educativa y la Congregación. Este espacio de diálogo y cercanía nos recordó la importancia de seguir caminando juntos en la misión de educar y evangelizar desde el carisma providente.
Agradecemos profundamente esta visita, que renovó en nosotros la alegría de pertenecer a la gran familia providente y fortaleció nuestro compromiso de continuar formando personas íntegras, guiadas por la fe, la esperanza y el amor al servicio de los demás.



















